August 15, 2012
Alfombras

Las alfombras son seres transparentes

Completamente abiertos

Te dejan pasar por ellos con rutina

Se aguantan plegarias, sin saber el idioma

No se molestan.

No te detienen nunca y estan dispuestos

A recibir rayo a pleno sol,

Viento a plenas nieves, detergentes…

Son seres modestos, educados

Si se dejan golpear! A modo de higiene

Incluso aguantan papanatas, pataletas, berrinches… vómitos.

Y cuando todo haya pasado,

Las alfombras son seres transparentes.


August 13, 2012
Las Ricas Horas

Naciste en Agosto, en el calor del verano, en el libro de las horas. De las muy ricas horas del Duque de Berry que se conservan en el museo Condé del castillo de Chantilly, cerca de París.

Naciste de un sueño, de una ilusión. Y eres real.

Cuando seas hombre y puedas viajar, irás a ver este manuscrito ilustrado que de tantos colores representó los tiempos oscuros. Entonces buscaras la escena de tu nacimiento, y buscaras en sus miniaturas, los fondos, los paisajes y las costumbres, sus letras capitales y cenefas doradas, y encontraras deleitado y completamente iluminado,

Las ricas horas que no pasarás buscando entre los pliegos de aquellas letras doradas, ni en su vitela fina, ni aprenderás laico del Latín ni los salmos

En tu reino, no habrá más Juan sin Miedo, ni grandes castillos coleccionables, ni la necesidad de iluminadores o libros de horas, más libros de horas.

Solo estará el paisaje sobre y bajo tu cuerpo, que lo envolverá todo finamente, y se extenderá más allá que el roce de la página, cuando llegue tu hora.

Verás el folio completo de tu propia condecoración, inspirada por los tantos tesoros del mundo, irás campante sobre un carruaje que impulsa el sol. No será de ninguna otra manera, pues serás el hombre que todo lo ve.

Serás el hombre del carro, que pasó alegre, las ricas horas de cada mes.

(Para Félix)

August 15, 2011

Amigos, tengan en cuenta que “La cultura existe más entre los cerebros que dentro de ellos mismos” Thomas Fuchs— El hombre es más que la suma de los procesos cerebrales. No se incapaciten, no lo hagan ni esperen a que lo corroboren. Donde quiera que estén, sea válido lo que hacen. Crean la dicha del no pertenecer.

August 13, 2011
También la arena: Lugar en el que se lucha, especialmente en un anfiteatro o circo romano.

Puedo sorprenderme en el medio de la noche; solo, sola, cuando aún no puedo dormir y mi juicio se achica, como en el aprisco de un pequeño rancho, donde uno se queda asentado, especulando sobre las cualidades de la arena. Pistas areniscas, así habituales, tan resbaladizas… eso tan difícil de contar, que se queda pegado y llega a donde le lleves. Si no sabes cuándo se desprende y se deja en alguna calle con la intervención de algún otro viento de arenisca, piensa que también hay veces sin saberlo quedan trazos de ella, porque se divide infinitamente. Hay veces, si no se lo permites, tendrás la locura de darte un baño que le elimine para siempre, tal cual te llegue a la boca y te produzca un tormento de dientes. Si no es así, algo persiste, y solo se revela al tacto o a un destello de luz, y te engaña, haciendote pensar que es polvillo de luna. Arena que se queda en tu cabello… que hace que te rasques la cabeza y pienses en el mar, sin saber por qué, algo tan grande y más grande es su fondo, que todo lo trepa y lo recubre, también de arena. O es sílice que se queda oculto, el ópalo y demás, que han tenido pies en tierra y se transforman así metamórficos, por sabiduría. Hasta el más sabio pedazo de roca puede ser transportado, prendido de coletas mojadas de agua y sal, luego rebotado en las cobijas y las almohadas exhaustas de un día de sol. Al descansar, tan fuerte y cristalino, que afortunado sería verle de verdad mientras persiste, tan terso si se deja demoler suavemente, que se entrega en tantos brillos, tan estable y de tantas formas perfectas, que tiene un respiro, tan elevado y frío con su aliento,  hay veces otras noches sin luna.  Tan abismal es la arena, tan permutable… así mira!  mira las montañas que forma, que esculpe y que puede derrumbar así con el tiempo. 
Tengo miedo de la arena, tengo miedo de esa materia. 


Azilef Senemi

February 9, 2011

CABE ANOTAR

Cuando se esfuman las ideas,

Hay que seguirlas con la mirada

Porque la tinta puede ser efímera

y sospecho que el alma volátil

si no le aplicamos con brocha firme

un poco de conciencia

Arpemos las voces

Preparemonos para hablar

Antes de anotar, tan solo podríamos agregar

Solfeando palabras claves

siento, siento, siento más

December 10, 2010

August 19, 2010
A Oscar Quijano

Te reconocí ahí,

impar

En civil atuendo

De elocuente gesto.

De palabra suave

Autóctono, primoroso

lino pardo

voraz, singular.

 

Te reconocí ahí,

envuelto en la bufanda

En pompa y suntuosidad

En procaz sonrisa

Con esencia de oliva

De tersa y límpida lengua.

 

Te reconocí ahí,

sobre el rayado barniz del piso

Había una mesa sin mantel,

y tú pasabas mímico

zapatero y danzarín

 

Te reconocí, si…

En esa jarana, entre ese banquito

la vela y el zaguán

Me hablaste, y yo adivinaba

los vectores del ruido y el diseño.

 

Te reconstruí entre begonias

verdadero

La faz agradable

Redondel de momento

Risueño y ameno

 

Te reconocí aquí,

de abrazo zalamero

Mentiroso, Mimoso y Quijanero.

August 14, 2010

Si el primer día nací y quise correr, fue aligerando el paso raudo que aprendí a beber

Pero el vino austero se lo bebieron antes del tiempo

Solo queda que bebamos mucho; vino hueco y corto en boca

Me afligían cada uno de esos llantos, y gota por gota los seque al sol

como los timbales que toca un viento inmóvil

Cantando en coro, los adictos del mantel

Deambulando, en el frío aliento de la intemperie

Me senté a dibujar la diáfana memoria

La del sobrio espanto.

August 14, 2010
Incendio

Colgado de un árbol duerme mi sello y manto

Un triste epílogo, de resabio humazo

La ventolera del burlesco tornasol

Verde Silva en pardas cenizas

Hálito débil de la prístina gloria

que cubría el suelo, las raíces, y la nuez

Cae a pedazos, el Junglans Regia en llamas

August 3, 2010
Benito, la Rusa y los Demás. El discurso del hombre común

(Draft, versión primaria y desorganizada)

Encontré una definición y una frase fugaz entre un escuálida libreta que adquirí al toparme con alguien en una residencia en Canadá, hace ya unos años.

“Leitmotiv: From german Leitmotiv, from leit - “leading” + Motiv “motive”.                       A melodic phrase that accompanies the reappearance of a person or situation.       Abajo de la definición había una anotación en ruso que me tomé el trabajo de traducir y adivinar. Sospecho que decía “nuestro destino es ser marineros y descubrir”. No había nada más escrito en esas páginas.

Cuando llegué al dormitorio por primera vez, la muchacha rusa salió con apresurado tránsito, cargando varias maletas y musitando un inglés acentuado. “ Nice to meet you! take this, take this. Byeeee” y se fue, entre un hola y un adiós justo después de dedicarme unos segundos y regalarme un montón de lapiceros y el dossier, entre otros implementos escolares que serían útiles a mis clases de inglés en el instituto internacional de Toronto.

Hoy vine a re descubrir una frase que anoté entonces en una tira de cartulina opalina y que guarde entre las páginas del cuadernillo de la extraña, infiriendo en su propia premisa.

»»“A todos aquellos que desde un puerto jamás hayan de imaginar la vida de un marinero, pero que aún les envuelva el cerúleo aliento del mar. Como la señal para inflar las velas de todos aquellos que han podido surcar un camino entre la inmensidad y la grandeza.”

Esta misma tarde puse el disco de Sibellius (Valse Triste entre otros) y escuché su música incidental que cuenta de Pelleas y Melisande. Me produjo un sentimiento grato, y sentí su grandeza.                                                                                                              Se me ocurrió volver a la frase, como si hubiese sido siempre el discurso del hombre común. Por ejemplo, de ese pequeño hombrecito que en ficción llamaré Benito. Así, decidí ignorar la raíz de mi sentir y descalificar los infortunios, las tristes semblanzas en el reino imaginario de Allemande y todos sus símbolos. Al no mencionar los triángulos amorosos ni las óperas, quise elevar (aprovechando la barca maravillosa de la música, el Leitmotiv de la rusa y todas las personas que hoy crean tener un destino, o al menos algo importante que descubrir)

El único símbolo que conservamos, el mar.

“ A todos aquellos que desde un puerto jamás hallan de imaginar la vida de un marinero, pero que aún les envuelva el cerúleo aliento del mar. Como la invitación al joven alevín, que por tanto tiempo ha sido Benjamín engañado, “Benito Pige, vení a lustrar las botas de Magnate!”                                                                                            El viento llegó para los apócrifos y los malditos. El tiempo para velar la gorda fortuna!  para que se vuelva apolítica! Para zurcir y enmendar las velas y esta vez no extraviar el camino entre la inmensidad y la grandeza!”